Deprimirse es un trastorno muy serio y delicado; que puede suceder tanto en jóvenes como en adultos.

Cuando se fusionan elementos biológicos, emocionales, psicológicos, interpersonales y sociales por mucho tiempo; se está hablando normalmente de depresión y trastornos alimenticios.

Son frecuentes, como trastornos alimenticios la anorexia y bulimia nerviosa; así como el trastorno alimentario compulsivo o trastorno por evitación o restricción de la ingesta de alimentos.

No tener apetito y no poder conciliar el sueño son algunas de los principales síntomas de estos trastornos.

En ocasiones, no se le presta la atención apropiada al individuo, quien termina muchas veces quitándose la vida o atentando de alguna manera contra su integridad física. Una de esas maneras en que suelen tratar de sobrellevarla es refugiándose en el consumo excesivo de alimentos, que generalmente son dañinos, combinándose de este modo la depresión y trastornos alimenticios.

Lo principal para poder ayudar a la persona afectada es tratar de que reconozca lo que le sucede.

Síntomas de la depresión y trastornos alimenticios

Con anoréxica: temor a subir de peso o engordar.

Con bulimia: comen gran cantidad y luego vomitan.

Con alimentario compulsivo: siempre come en exceso, con rapidez o consume demás, aun sin hambre sigue comiendo y luego se culpa.

La rumiación: devuelve continuamente los alimentos y luego los mastica nuevamente.

La restricción de comida: no le interesa comer pues teme atragantarse al comer.

En términos generales, suelen estar irritables frecuentemente. En todos los casos el paciente pierde interés incluso por levantarse de la cama y no le prestan atención a su apariencia o cuidados personales.

¿Cómo ayudar cuando alguien sufre estas enfermedades?

Es importante entender que es una enfermedad peligrosa por lo cual hay que tener mucha paciencia, escuchar activamente.

Este tema se relaciona mucho con la imagen de una persona frente a la sociedad, tema que te invitamos a leer en este otro enlace.

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